LECCIÓN 2. MÓDULO 3.

DERECHOS HUMANOS DE LAS NIÑAS Y LOS NIÑOS

Continuemos llenando nuestra mochila de viaje de conceptos, actitudes y prácticas para acompañar a las niñas y los niños. En esta lección, que cuenta con tres estaciones, el objetivo de aprendizaje es conocer ideas claves que nos aporta el Enfoque de Derechos Humanos de las Niñas y los Niños en temas de crianza.

Como punto de partida tomemos en cuenta lo siguiente:

Les invitamos a revisar la Convención sobre los Derechos del Niño, como material para las mentes curiosas, con el objetivo de tener muy presentes todos esos derechos que se deben garantizar a las niñas y los niños que acompañamos.

Estación 1

Colocando los derechos en el centro

Para practicar una crianza centrada en los derechos de las niñas y los niños, es importante empezar comprendiendo sus postulados.

Postulados del Enfoque de Derechos Humanos de las Niñas y los Niños

¿Cómo se ponen en práctica estos postulados en los espacios en los que te desenvolvés?

Estación 2

Derechos y necesidades

Desde el Modelo Somos Familia (2017) reiteramos que los derechos de las niñas y los niños deben ser garantizados por las personas que les cuidan en sus familias, comunidades educativas y otras redes de apoyo.

En esta línea, recuperamos con especial atención dos ideas fuerza que posicionan las necesidades afectivas, emocionales, de protección y seguridad de las niñas y los niños como derechos fundamentales. A continuación, las describimos:

1. El sentido de pertenencia, como un derecho y necesidad básica. Las niñas y los niños requieren un contexto social (familiar, educativo, comunitario) donde sean alimentados y cuidados en relaciones recíprocas de aceptación y respeto.

El sentido de pertenencia se fortalece cuando las niñas y los niños son reconocidos, no solo como integrantes de un colectivo, sino como seres humanos vitales para las personas cercanas y su entorno. Esto posibilita desarrollar su identidad como una persona con agencia política capaz de influir en su medio social: familia, comunidad, comunidad educativa, entre otros.

De ahí, el impacto positivo a lo largo de toda su vida de forjar un sentido de pertenencia en sus múltiples espacios, con mención especial: su hogar y comunidad educativa.

2. El poder de la familia como el espacio por excelencia para crecer y desarrollarse, de ahí la responsabilidad de las personas encargadas de proveer no sólo el sustento material y económico, sino también el emocional y social, o en su defecto su deber de solicitar apoyo al Estado cuando se vean limitados para hacerlo.

La familia como espacio primario de cuidado y desarrollo plantea el desafío de construir bases afectivas y vínculos sólidos entre las personas que la conforman, recordando que el concepto que manejamos de familia es en plural, incluye a la familia extendida y otras figuras cuidadoras significativas.

Además, es importante considerar que, para las niñas y los niños su comunidad educativa también es un espacio vital y que requiere ser seguro -física y emocionalmente-. Los vínculos afectivos generados tanto en los hogares como en los centros educativos, constituyen referentes de soporte para las niñas y los niños durante toda su vida; estos son un factor protector que les permite adaptarse a los cambios, superar retos y ser resilientes.

Estación 3

Una crianza respetuosa de los derechos

En esta última estación vamos a retomar las principales ideas del Enfoque de Derechos Humanos de las Niñas y los Niños para llevarlos al campo de la reflexión.

¡Así que vamos a mover nuestra mochila de viaje!

Llegó el momento de hacer un ejercicio de presencia plena para centrarnos en el momento presente y volcar nuestros pensamientos y sentimientos en el ejercicio reflexivo que viene después.

Ejercicio:

  1. Te invitamos a tomar una posición cómoda y dirigir tu atención a tu respiración.
  2. Realizá tres respiraciones profundas, primero llevando todo el aire a tu estómago y llenándolo poco a poco, cada vez más.
  3. Imaginate que es un globo que se va inflando. Tomá ese aire y llevalo a tu diafragma. Sostenelo unos segundos. Luego exhalá muy lentamente.
  4. ¡Repetí esta secuencia tres veces!

Ahora imaginá a una familia en la que se vive el Enfoque de Derechos Humanos de las Niñas y los Niños. Para empezar podés pensar quiénes la componen, ¿la mamá y el papá están presentes?, ¿cuántas niñas y niños hay?, ¿las abuelas y abuelos son cercanos?, ¿tienen mascotas? Ahora que la visualizás, imaginá que entrás en su hogar en el momento del desayuno:

  • ¿Cómo se siente el ambiente de esta familia?
  • ¿Cómo es el vínculo entre estas personas?
  • ¿Las niñas y los niños tienen las mismas oportunidades que las personas adultas de conversar o hacer preguntas? ¿De qué se conversa? ¿Los aportes de las niñas y los niños son valorados?
  • ¿Las personas adultas les consultan a las niñas y los niños sobre sus necesidades o gustos?
  • ¿Se respetan todos los derechos de las niñas y los niños sin priorizarlos (ej. se respeta el derecho a la alimentación, a la vez que se respeta el derecho a vivir libres de violencia)?

Introducí en tu mochila de viaje no sólo las respuestas a nivel cognitivo, sino también sensaciones y recuerdos que relaciones con los ambientes en los que se respetan los Derechos Humanos de las Niñas y los Niños.

Si querés conocer más sobre la práctica de la Presencia Plena, te invitamos a revisar el siguiente documento:

Integrando conocimiento

El cumplimiento real del Enfoque de Derechos Humanos de las Niñas y los Niños tiene un impacto en su bienestar y calidad de vida. Por lo tanto, desde nuestro rol como personas adultas, tenemos la responsabilidad de defender y promover este enfoque, tomando en cuenta que los derechos son interdependientes e indivisibles, es decir se relacionan unos con otros y no se puede prescindir de ninguno o disfrutarse uno a costa de otro. Esto nos lleva a decir que, si bien los derechos asociados a la supervivencia y protección son vitales, son igual de importantes los de participación, educación o cultura.

Además, resulta esencial que todas y todos nos unamos en esta tarea, es decir que tanto el Estado, como las familias, redes de apoyo particulares o institucionales y otras personas con roles de cuidado luchemos día a día por garantizar el cumplimiento de todos estos derechos.

En la siguiente imagen podrás explorar las acciones que podemos realizar para defender y promover el Enfoque de Derechos Humanos de las Niñas y los Niños.

Cuando estas condiciones se juntan, las niñas y los niños aprenden a respetarse y respetar, se reconocen a sí mismas/os como personas valiosas y desarrollan seguridad al mismo tiempo que buscan fortalecer sus capacidades.

¿Cuáles de estos puntos se cumplen en la vida de las niñas y los niños que acompañás?

¿Cuáles de estos puntos pensás que es necesario reforzar en la comunidad de la que formás parte? ¿Si le hicieras estas mismas preguntas a las niñas y los niños, cuáles creés que serían sus respuestas?

Esperamos que esta lección haya sido de mucho aprendizaje. En la tercera lección seguiremos aprendiendo con el Enfoque Neuropsicológico